McLaren completa su linaje más sagrado. Tras el legendario F1 y el revolucionario P1 llega el W1, el McLaren de calle más potente jamás construido, con una cifra que impone respeto: 1.275 CV.
La trilogía sagrada, completa
Pocas marcas tienen un linaje tan reverenciado. El F1 redefinió el superdeportivo en los años 90; el P1 abrió la era híbrida de altísimo rendimiento. El W1 cierra el círculo y lo lleva al extremo: híbrido enchufable, fanáticamente ligero y diseñado con una sola obsesión, el rendimiento absoluto.
Ingeniería sin concesiones
Cada componente del W1 responde a esa fijación. La aerodinámica activa, el chasis de fibra de carbono y el tren motriz electrificado trabajan juntos para que el coche no busque solo velocidad bruta, sino redefinir qué puede ser un hypercar en plena era de la electrificación.
El mensaje hacia su eterno rival es directo: Maranello tiene rival. Con el W1, Woking acaba de subir la apuesta y deja claro que la era híbrida no significa renunciar a la emoción, sino multiplicarla.
